obras biografia laminas/encargos contacto

Selección NaturalTextosHome


Serie Pomun

Utilizando a Darwin y su teoría evolutiva como punto de partida y bajo un manto de ironía, histrionismo e incluso delirio, la serie de obras expuestas en Marita Segovia, Lagasca 7, Madrid, proponen, en principio, una reflexión sobre el devenir de las especies que habitan nuestro planeta. Una oveja con la lana ya estampada de colores, una gallina con hélice para un mejor vuelo, plátanos con abrefacil que indican al consumidor por donde han de abrirse, una vaca capaz de camuflarse sobre un fondo estampado o la transformación de una persona en bombona de butano son algunas de las propuestas de este pintor y escultor, alicantino de nacimiento, pero gaditano por erosión.

Aunque en un primer momento la evolución que plantea en sus obras puede resultar delirante y desproporcionada no se trata sino de un giño para ahondar en un tema de gran trascendencia como es el de la relación del ser humano con el medio; tema, por otro lado, que desde diferentes ángulos Daniel Sueiras viene tratando en cada exposición que realiza. La constante sería la de una especie, el Homo Sapiens Sapiens , alienada de la naturaleza original, viviendo en prolongaciones de sí misma como son las ciudades y secuestrada por sus propias necesidades de productividad y optimización. De ahí que la mayoría de seres “evolucionados” que presenta lo son para una mayor comodidad humana: el cerdo viene ya marcado por partes para un mejor despiece, la oveja traería el jersey hecho con su propia lana, del tomate podría beberse el zumo directamente con una pajita… Por este motivo la idea principal de la teoría de la Selección Natural que, recordemos, se basa en el hecho de que las especies evolucionan por su mejor adaptación al medio es utilizada también como otro giño hacia la experimentación genética que, de nuevo, nos devuelve a la reflexión sobre el papel que desempeña el ser humano sobre la naturaleza original de las cosas.

Para esta serie Sueiras ha retomado el color que abandonó durante años en la búsqueda de imágenes contundentes y austeras tanto en sus pinturas como en sus esculturas. Aunque esta obra reciente es más “agradable”, menos perturbadora si se quiere, aún sigue poseyendo ese ambiente psicológico que convierte a la imagen representada en misteriosa e inquietante. Y es que Sueiras es un realista por la necesidad de que el espectador identifique la imagen al instante, pero sus influencias habría que buscarlas bajo las ruinas de las civilizaciones: la escultura egipcia y sumeria, las imágenes frontales y los perfiles exactos ( desprovistos de cualquier movimiento superfluo y mágicamente dotados de vida interior, de pensamiento propio), la composición minimalista y exacta y la conjunción de imágenes contrarias que uno podría encontrar leyendo a Lorca en Poeta en Nueva York.

Cesar Vallejo

 

© 2009-2015 Daniel Sueiras Fanjul | info@danielsueiras.com

Diseño y Programación: www.carolinacasanovas.com